Desde Ciencia Sanitaria queremos daros algunos consejos acerca de una de las ramas importantes de la salud. La cirugía menor engloba al conjunto de técnicas quirúrgicas que se aplican en estructuras superficiales, suelen ser poco invasivas, de corta duración y con escasas complicaciones. En esto último influye la formación de aquel profesional sanitario que lo practica, es por ello relevante una buena formación teórica y práctica en el campo de la cirugía menor.

¿Qué técnicas se consideran cirugía menor?

Son muchas las técnicas consideradas cirugía menor, y casi todas ellas, pueden realizarse en un consultorio, siempre que se mantengan las medidas de asepsia. Las que más frecuentemente se realizan son las siguientes:

  • Crioterapia de lesiones cutáneas, ya sean verrugas vulgares o queratosis actínicas.
  • Biopsia por raspado o rebanamiento con bisturí (“shavinhg”). Siempre que se realice esta técnica, debe de ser analizada la pieza biopsiada por anatomía patológica.
  • Suturas de soluciones de continuidad cutáneas, mediante suturas, puntos de aproximación o agrafes.
  • Eliminación de quistes epidérmicos, lipomas y fibroadenomas.
  • Cauterización y extirpación de lesiones cutáneas con bisturí eléctrico.
  • Curetaje y/o biopsia por punch de lesiones cutáneas, que carezca de apariencia maligna, aunque siempre se analizará por anatomía patológica.
  • Infiltración articular, normalmente de fármacos corticoideos y anestésicos; e infiltración de anestesia local para realizar escisiones dérmicas.

Principales complicaciones

En muchas ocasiones, las complicaciones son inevitables, pero es cierto que una formación adecuada, tanto en el ámbito teórico como en el práctico, hacen que las complicaciones se minimicen. Las principales complicaciones generales, son las que detallaremos a continuación, aunque hay que conocer, que cada procedimiento puede tener unas complicaciones concretas.

  • Hematoma local
  • Seroma tras sutura.
  • Infección de partes blandas de forma localizada.
  • Deshicencia
  • Cicatriz hipertrófica y/o coloide.
  • Quemadura, tras crioterapia y electrofulguración con bisturí eléctrico.
  • Pérdida de folículos pilosos en la superficie cutánea tratada.
  • Discromía en la región tratada.
  • Inflamación y edema local.
  • Formación de ampollas cutáneas, principalmente en zonas tratadas con crioterapia.
  • Reacciones alérgicas al fármaco anestésico empleado.

Formación en Cirugía Menor.

Para que el personal sanitario tenga una formación de calidad en el ámbito de la Cirugía Menor, es importante que adquiera la capacitación necesaria para realizar técnicas y procedimientos básicos quirúrgicos de forma segura para los pacientes, de ahí que sea relevante y necesario la complementación con práctica en todo momento, para que se familiarice con el material y procedimientos quirúrgicos. 

Se considera imprescindible que adquieran conocimientos teóricos sobre los principales tratamientos en cirugía menor, así como los materiales necesarios para ello, incluyendo los diferentes anestésicos locales disponibles actualmente, promoviendo el uso seguro de medicación local conociendo sus complicaciones y contraindicaciones. Es necesario que conozcan los distintos tipos de procedimientos, las indicaciones, limitaciones y complicaciones de cada uno de ellos, además de cómo se realizan.

Uno de los objetivos más importantes en la formación, es el desarrollo de las habilidades prácticas, para individualizar el tratamiento de cada paciente según precise, además de realizar la técnica con eficacia y precisión. 

La Cirugía Menor es un campo muy amplio, bonito y gratificante en el día a día, y por ello es necesario que el personal que la realiza esté actualizado y se recicle, tanto en conocimientos como en la práctica, de forma periódica. Por ello, la formación en éste ámbito está destinada a los profesionales sanitarios que desarrollan la Cirugía Menor en su práctica diaria, como son el personal de enfermería y de medicina (cirugía, traumatología, ginecología, atención primaria, dermatología…).

Aprender ¿qué características debe tener un curso?

Es esencial, para iniciarte en la Cirugía Menor, encontrar un curso eminentemente práctico, con un temario teórico básico, que permita al profesional sanitario desenvolverse ante un caso clínico en su práctica diaria. Es por ello, que un curso de formación de calidad debería de disponer:

  • Práctica individualizada, mediante grupos reducidos y profesores que sean profesionales, y realicen la Cirugía Menor en su día a día y tengan experiencia en la docencia.
  • Disponibilidad de material para realización de la práctica. Es necesario que el curso facilite un Kit de Cirugía Menor con pinzas, tijeras, porta, distintos tipos de sutura y material para practicar los conocimientos.
  • Temario teórico con desarrollo principalmente de:
    • Anestésicos locales y técnicas de infiltración
    • Estructuras anatómicas de la piel y anejos.
    • Asepsia e higiene en cirugía menor
    • Instrumental básico
    • Características y técnicas de sutura.
    • Lesiones principales, injertos y colgajos.
    • Drenajes quirúrgicos
    • Técnicas de anudado (instrumental y manual)

 

El objetivo principal para aprender Cirugía Menor y ponerla en práctica con los pacientes, es mecanizar la técnica y perfeccionarla con la práctica, y así con pacientes reales, el profesional estará seguro de su habilidad y minimizará los riesgos y complicaciones derivados de la técnica.